Pastoral

Mosén Sol

29 ENE 2021

Manuel Domingo y Sol. Mosén Sol

¿Conocéis  a  Pau  Gasol o a Messi? ¿Por  qué? ..  ¿y a Bill  Gates, a  Penelope Cruz o  a Fernando Alonso? ... al Papa  Francisco,   también ¿verdad? Son personajes  que destacan  en alguna actividad... Pero hay personas que han dedicado su vida a ayudar a los demás y no son tan conocidos  ¿Por qué? Quizá conozcáis menos a Mosén Sol, pero era de esa clase de gente que sabe dejar su casa y su familia para ayudar a otros, ¡a quien sea! Eso no les importa. Se llamaba Manuel Domingo y Sol... Era un sencillo cura de pueblo... Enrollado con los chavales, con los jóvenes y con la gente mayor. Todos le buscaban montones de veces para que  les solucionara algún problema, grandes o pequeños, iqué más daba! ... También  daba clase de religión en el instituto y tenía una peña de jóvenes obreros y dirigía revistas yjugaba  con los peques ... Un buen tipo.

Bueno,  nació, hace tiempo en Tortosa, provincia de Tarragona en 1836. Sus padres son María Josef a y Francisco. Desde pequeño había querido ser cura y se fue al seminario cuando tenía quince años; Nueve. años después, a los veinticuatro, fue ordenado sacerdote. Para él fue una. gozada su primera misa y todas las que celebró en su vida. Jesús en la eucaristía era para Mosén Sol la mayor alegría. Le quería; por él dio todo lo que tenía, por él sé hizo cura y en él se daba a los demás.

Tenía D. Manuel treinta . y seis años- cuando sucedió algo muy importante para él y para muchos seminaristas  pobres. Pasaba .bajo el portal del Romeu, allá en Tortosa, y se encontró con un mozo, de dieciocho años, Ramón Valero. Se conocían. ''¿Dónde vas?". "A comprar un cuarto de cerilla". La que se iba a liar por los tres minutos de conversación que mantuvieron; enterarse Mosén Sol que aquél y otros dos amiguetes eran seminaristas pobres que a penas podían comer, y empezar a buscar la solución, fue todo uno.  "Venid los tres a mi casa"...

Y allí empezó una emocionante aventura... Habló, pidió ayuda, golpeó puertas, escribió cartas, mareó a mucha gente... iQué follón preparó!, pero valió la pena; al curso siguiente alquiló un piso para cuidar y animar a varios seminaristas que no podían pagarse los estudios en el seminario... y aquel piso, enseguida, se le quedó pequeño y se fueron a otro mayor. y después a otro. El caso es que aquello le desbordaba por los cuatro costados y cada día tenía más chavales y estaba hecho un lío.

¿Sabéis lo que hizo a los pocos años? Nada más y nada menos que un colegio para trescientos alumnos, lo llamó colegio de S. José... el primero de sus colegios vocacionales. El caso es que, cuando se dio cuenta; D. Manuel ya tenía cuarenta y siete años, pero solo dos manos para tantas cosas como llevaba entre ellas. Pues mira, lo que siempre hacía, a pedirle a Jesús luz para salir del apuro. Y a los dos se les ocurrió lo mismo: buscar un grupo de sacerdotes que reforzara sus quehaceres, unos hermanos, una hermandad de sacerdotes. Y de nuevo se metió en otra de sus habituales movidas. iNo escarmentaba Mosén Sol!  Bueno, es que al final le salían bien las cosas. iCómo se fiaba de Dios!

Como siempre visitas, consultas, cartas, Síes, Noes, puede ser... y él tiró para adelante y en el mes de julio de 1883 se reunió con cuatro compañeros en un convento de carmelitas, en el Desierto de las Palmas. Los cinco prepararon un futuro que sigue vivo, ya hace más de cien años iGenial! Sacerdotes Diocesanos en Equipo en unión con el amor de Jesús para descubrir, animar y acompañar a quienes quisieran comprometerse con Jesús y el evangelio a experimentar la fuerza de un grupo.

Con la fuerza de este grupo se desató un torbellin·o, levantaron colegios de vocaciones de S. José en Valencia, Murcia, Orihuela, Roma, Plasencia, Almería, Lisboa, Burgos, Toledo, Cuenca, un templo en Tortosa... y otro en Méjico; y dirigieron diecinueve seminarios, para entonces ya eran setenta y cinco operarios iQué tíos aquellos, que fuerza para vivir y trabajar en grupo...! y todo esto en tiempos de Mosén Sol. Él nos dejó a los setenta y tres años, el 25 de enero de 1909. Con una fama de santo que no podía con ella. Fue un gran cura. Dicen de él que fue un hombre bueno y audaz. La presencia de Don Manuel, entre nosotros, está viva, no sólo en el recuerdo sino en las actividades que  los operarios llevan  ahora entre manos. Él es un ejemplo de esa "necesidad de ser como Cristo". Queremos seguir respondiendo para seguir prolongando su Obra pero te necesitamos también a ti con tus ilusiones, tus fuerzas y tus deseos de servir.


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